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Análisis de los métodos convencionales para el tratamiento de la escoliosis

Los tres métodos médicamente aprobados para el tratamiento de la escoliosis (observación, órtesis y la cirugía) han existido por décadas, y bastante investigación se ha hecho para evaluar los riesgos y beneficios de cada uno. Sin embargo, como conclusión general todas estas investigaciones sugieren que un nuevo paradigma se necesita desesperadamente, ya que existen muchos conflictos y deficiencias en los modelos actuales.

Una vez que la persona ha sido diagnosticada con escoliosis, no se le prescribe ningún tratamiento inicial, no se toma ninguna acción hasta que el ángulo de Cobb haya progresado unos 25 grados (lo cual es una figura arbitraria, no existe ningún significado clínico para este valor), en este momento una órtesis es lo que generalmente se prescribe. Durante este período, que se denomina “espera y mira,” el tratamiento consiste solamente de visitas regulares a un cirujano ortopédico, donde consistentemente se realizan radiografías de toda la columna vertebral para medir el progreso de la condición del paciente.

Sorprendentemente, no se han presentado casos de escoliosis que muestren una mejoría durante el proceso de observación solamente.

Caden-Scoliosis-after-VEPTR-Rod-SurgeryAdemás, si existe una etapa donde el paciente pudiera recibir el mayor beneficio de un quiropráctico, de los ejercicios terapéuticos o de las intervenciones no quirúrgicas, sin duda seria durante las etapas leve de la enfermedad, antes que los músculos y los tejidos del cuerpo se hayan deformado por meses e incluso años tratando de compensar las torsiones y las flexiones anormales de la espina dorsal.

Existen inquietudes validas acerca del mérito de las radiografías repetidas para monitorear la escoliosis durante este tiempo. Algunos estudios demuestran que los índices de cáncer de mama casi se han duplicado en pacientes con escoliosis, los cuales han sido sometidos a la “observación.” Esto es especialmente desalentador cuando se tienen en cuenta que la información que se obtiene a partir de las radiografías es de muy poco significado clínico.

Una radiografía de la espina dorsal completa requiere un haz mas fuerte, lo cual trae como consecuencia mayor daño a los tejidos que si se tratará de una pequeña área de la espina dorsal. Los quiroprácticos entrenados por el instituto CLEAR tomaron siete radiografías con precisión para evaluar la integridad biomecánica de la columna vertebral. Con la ayuda esta información, fueron capaces de aplicar ajustes científicos y específicos, y prescribir ejercicios y protocolos de rehabilitación los cuales se basan en la postura especifica del paciente. El resultado final de este tratamiento es una reducción apreciable en la severidad de la escoliosis del paciente. Una radiografía de la columna vertebral completa expone al paciente a una radiación aproximadamente 300 veces mayor que la radiación de esas siete radiografías de precisión. Desafortunadamente, la única información que se obtiene a partir de esta radiografía es si el paciente está listo para pasar a la fase siguiente en el control de la escoliosis médica – la órtesis.

Las órtesis o los soportes ortopédicos se remontan aproximadamente al año 650 DC, cuando Paul de Aegina sugirió que a los pacientes con escoliosis se les vendara con listones de madera. La primera órtesis de metal se desarrollo por Ambroise Pare en el siglo 16ª. Hoy en día, existe una asombrosa variedad de órtesis, desde la órtesis venerable y pesada como la de Milwaukee hasta la órtesis tradicional OTLS (órtesis toraco-lumbar-sacra), órtesis como la de Boston y Wilmington. Existen órtesis de tiempo parcial para usarlas en la noche – la órtesis Providence, la Charleston, y existen también órtesis “dinámicas correctivas,” las cuales pueden ser rígidas o de tipo elásticas, que supuestamente hacen mucho más que simplemente estabilizar la progresión de la escoliosis. Un ejemplo de un órtesis dinámica correctiva seria la órtesis de SpineCor, desarrollada en el Hospital Sainte Justine en 1992, la órtesis Copes, desarrollada por Arthur Copes para ser usada juntamente con el protocolo de rehabilitación del sistema de recuperación avanzada del tratamiento de la escoliosis (STARS, por sus siglas en ingles).

La vertiginosa variedad se complica aún más por el simple hecho que ningún doctor prescribe las órtesis para que se usen de la misma manera, y no todos los pacientes siguen al mismo grado las recomendaciones de su doctor. Como resultado, a menudo hay conflicto en las investigaciones (para decir al menos) en cuanto a la verdadera efectividad de las órtesis para tratar la escoliosis. Algunos estudios han mostrado muy poca diferencia entre los pacientes que han usado el soporte ortopédico por el tiempo prescrito y aquello que raramente lo han usado, si es que lo usaron. Otros estudios han mostrado que los pacientes han estado estables por años cuando usan las órtesis constantemente. Aunque, existen estudios de pacientes que usaron el aparato ortopédico 23 horas diarias, siete días a la semana y la condición empeoró. En cada caso, todos los beneficios correctivos se pierden rápidamente una vez que el paciente deja de usar la órtesis, y el consenso general es que la órtesis puede resultar útil para algunos, pero otros no.

El posible beneficio de la órtesis debe compararse con los efectos secundarios negativos, los cuales pueden ser dolor, problemas de los huesos y la piel, que están relacionados con la constante presión. Efectos adversos sobre el corazón, los pulmones, y tal vez el más dañino de todos, el trauma sicológico que trae como resultado el tener usar la órtesis durante toda la adolescencia. Los autores de un estudio llegaron al punto de decir que los daños emocionales causados por la órtesis eran tan severos que en algunos casos la cirugía podría ser el método de preferencia. En otro artículo de investigación, el 60% de los pacientes tratados con un aparto ortopédico declaró que la órtesis había discapacitado las vidas de ellos, y el 14% que les había dejado una cicatriz sicológica.

Esos pacientes que no vieron algún resultado a partir de la órtesis para prevenir la progresión de la escoliosis de ellos, solamente les queda una opción: cirugía. Aquellos que tienen encarar esta opción quizás se le dijo que el hecho tener una varilla fusionada a la espina dorsal de ellos no va a afectar sus actividades diarias, y va a reducir el arco de las costillas y mejorar sus apariencia estética. Sin embargo, la investigaciones consistentemente han demostrado que la cirugía, la cual se enfoca principalmente en la flexiones laterales, sirve de poca ayuda para la rotación de la espina dorsal (y por tanto la protuberancia de la costilla), de hecho, hace que el arco de la costilla empeore (Chen 2002, Goldberg 2003, Hill 2002, Pratt 2001, Weatherly 1980, Wood 1991, Wood 1997). Por otra parte, la teoría que regiones no fusionadas de la columna vertebral se vuelven más movibles para compensar la falta de movimiento de las regiones fusionadas, es en una palabra, incorrecta. Un estudio publicado en Spine en 2002 encontró que la movilidad disminuyó no solamente en las regiones fusionadas, sino también en las regiones no fusionadas de la columna vertebral. Los autores declaran explícitamente que, “la falta del aumento compensatorio en la regiones no fusionadas contradice la teoría actual.”

La cirugía espinal, como todo procedimiento altamente invasivo, siempre lleva presente el riesgo de la muerte. Aunque los índices de mortalidad son menos que lo que se afirma, ningún cirujano puede descartar completamente esta posibilidad. También existe el peligro de daño neurológico, lo cual resulta en la perdida de la sensación y la función motora de los brazos y las piernas (paraplejia y cuadriplejia). Esto ha sido de gran preocupación en los últimos años, ya que los cirujanos se esfuerzan para obtener una mayor corrección en sus pacientes, y como resultado ponen más tensión sobre los nervios que atraviesan la columna espinal.

El índice de fallo de los instrumentos es virtualmente 100%, esto puede suceder inmediatamente después la cirugía o años más tarde, pero es muy probable que uno de los componentes de las varillas falle o se rompa. El autor del estudio declara, “cualquiera supondría que si el paciente vive lo suficiente la rotura de una varilla será un certeza virtual.” Otro estudio mostró que entre los 74 pacientes que se sometieron a la cirugía, pseudoartrosis (falla en la fusión) ocurrió en 27% de los pacientes unos pocos años después de la cirugía.

La cierto es que escoliosis es una anormalidad de la columna vertebral que involucra mucho más que una simple curva hacia los lados. Aún, la “efectividad” de la cirugía se mide sola a través de cuanto esta puede reducir la desviación lateral mediante la aplicación de una fuerza brutal, y una espina fusionada es tan anormal y disfuncional como un espina dorsal con escoliosis.

Ya que técnicamente la observación no es método de tratamiento, se puede decir con seguridad que las únicas opciones de tratamiento que están respaldada por los cirujanos ortopédicos son las órtesis y la cirugía. Un ejemplo clásico del viejo refrán, si todo lo que tienes es un martillo, cada problema va a parecerse a un clavo. Sin embargo, si tienes más herramientas contigo, van a existir más oportunidades.

En conclusión, no es la intención de La Salud en Sus Manos de desacreditar los esfuerzos de los profesionales médicos, quienes han dedicado sus vidas para ayudar a las personas con escoliosis. Sin embargo, nos gustaría agregar a la larga lista de opciones, educar en cuanto a las investigaciones a aquellos que están involucrados con la escoliosis en una forma personal, y capacitar a estos individuos para tomen sus propias decisiones en cuanto a su espina dorsal y sus propias vidas.

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